El sangrado gastrointestinal es la pérdida de sangre del tracto digestivo. Dependiendo de cómo se desarrolle, esta pérdida puede ser aguda o crónica, según la cantidad de sangre perdida y la duración de la pérdida de sangre.
Según su origen se clasifican en hemorragia digestiva alta o baja. Las hemorragias mayores son las que se originan en el esófago, estómago y duodeno, y las hemorragias menores son las que se originan en el resto del intestino delgado y colon.



